Primero Blabla car, ahora Uber. Que empieze el asalto!

uberY una vez más, los avances en la personalización de los servicios por apps, pone en pie de guerra a los gremios del transporte. Primero fue el lanzamiento de Blabla Car, servicio por cuál puedes ofrecer compartir coche en tus viajes y los gastos de modo que, te salga más barato que si vuelas, coges bus o tren para llegar a tu destino tú sólo.

Esta aplicación, ya muy conocida a día de hoy, no le veo ningún problema desde el punto de vista “legal” a nivel de usuario. Yo tengo un viaje, pregunto si alguien quiere venir conmigo y le digo cuánto pagamos a medias. Si esa persona quiere, se monta en mi coche y los dos nos vamos dando charla (al que le apetezca, que una de las características al registrarte es decir si te gusta mucho hablar o no… ¡no vaya a ser que alguien te dé el viaje!)

Sin embargo, sectores del transporte de autobuses advirtieron el mes pasado de interponer una denuncia por competencia desleal. La verdad es que resulta curioso cómo en muchas ocasiones se favorece/anima a compartir vehículos en las grandes ciudades para evitar el desplazamiento ingente de coches ocupados por sólo una persona y, cuando surgen iniciativas reales, saltan las alarmas…

Como todo, evoluciona, y lo que ahora se ha presentado en España ha sido el servicio Uber. Proveniente de una empresa Estado Unidense (valorada en 2.750 millones) que opera en casi 100 ciudades de 34 países, hizo su incursión en nuestro país la semana pasada entrando por Barcelona como ciudad elegida. No han tardado en llegar las movilizaciones desde el sector de los taxistas, amenazando con movilizaciones y protestas.

Este servicio, ofrece un servicio de recogida y transporte de personas en un nivel más, digamos, “profesional”. Y nos referimos a profesional no por los requisitos para formar parte como conductor (que son pocos), sino porque se “oficializan” precios, conductores, valoraciones… y los medios de pago son sin dinero físico, a través de la misma aplicación. Los precios, extremadamente bien adaptados a las necesidades de una persona de a pie (mi viaje al aeropuerto de Barcelona en Taxi regular son uno 43€ y con Uber unos 25€).

Está claro que el servicio de Taxi es algo que, en todos los países y más cuando viajas de extranjero, suele ser foco de dudas sobre posibles estafas, precios abusivos, rodeos… pero si bien es cierto que quizás no está demás un mínima regulación en el momento en el que cobras por ofrecer un servicio como hace Uber. Eso es un negocio, un trabajo.

Estaremos atentos cómo evolucionan los hechos aquí en España y en el resto de Europa. Mientras… ¿Os animaríais a usarlo? ¿Lo habéis probado ya? Contadnos vuestra experiencia!

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